jueves, 10 de abril de 2014

Lliçà 2 – Juan XXIII 1

Todos teníamos marcado como una de las salidas complicadas que nos quedaban el partido en Lliçà. La línea que estaba siguiendo el equipo local, invitaba a considerar la visita como arriesgada, sensación que se incrementaba ante las numerosas bajas que arrastrábamos. Además, el primer contacto con el césped del campo, aumentó esa sensación. Pero todo esto son disculpas por la tarde aciaga que tuvimos. Al poco de iniciarse el encuentro ya tuvimos la primera jugada que iba a marcar el devenir del encuentro: pérdida de balón en la medular, balón largo pillando la espalda de la defensa y centro al área que no supimos rechazar…y 1-0. Todos nuestros pecados en la misma jugada: imprecisión, poca tensión y despiste. Toda la primera parte fue un querer y no poder. Los hicimos mejores de lo que son, y a todos lo anteriormente expuesto, se iba sumando el nerviosismo de cuándo no te salen las cosas… nos hacía falta el descanso como el comer, y por suerte llegó con el 1-0, porque pudo ser peor. Comenzamos la segunda parte intentando tomarle el aire al partido, con algunos cambios, e intentando llevar el peso del partido desde el inicio. Pero, igual que en la primera parte, en la primera ocasión que le brindamos al contrario, hicieron el 2-0. Parecía mentira que con tan poco, se nos fuera el partido. Y nuevamente como en la primera parte, iniciamos una presión estéril, que obviando el penalti sobre Juanillo, convertido por el mismo, a falta de 15 minutos, no nos condujo a nada. Hay días que el estado de ánimo es más importante que la capacidad y el saber jugar, y esa tarde el Lliçà supo en los momentos puntuales importantes del partido tener más actitud que nosotros. De todos modos, eso no empaña la temporada que estamos haciendo, y hay que seguir peleando por sumar puntos de aquí a fin de liga e intentar disfrutar en la medida de lo posible de la tranquilidad que nos hemos ganado en una primera vuelta magnifica. Saludos a todos y nos vemos el sábado nuevamente.

viernes, 4 de abril de 2014

Juan XXIII 2 – Planada 2

Gran tarde de futbol en Las Arenas. Ambos equipos quisieron demostrar que no es casualidad la posición que ocupan en la tabla, y sin duda así lo hicieron. Como resultado, partido vibrante, con emoción y jugadas de mérito por ambos contendientes. Empezaron golpeando los visitantes: en una salida de balón, robo en la medular y centro plano sobre el área que coge al equipo saliendo y es aprovechado por su delantero para batir a Nando. Posición muy dudosa en el arranque de la jugada por parte del delantero de la Planada, pero validada por el colegiado que cabe decir era el mejor colocado para valorarlo. Pero reaccionamos rápidamente, y un centro al área, Jose remata franco, el portero detiene en primera instancia pero no el cabezazo posterior…pero el colegiado lo anula… Pese al mazazo, el equipo no se descompuso y continuamos con un juego fluido. Paco era un tormento por su banda, y manteníamos la sensación de peligro. En un saque de una falta a la altura del medio campo, Paco recoge el balón, sortea a un rival, y lanza un zapatazo que se cuela en la portería rival. Un golazo. Lamentablemente minutos después Paco se retiraba lesionado. Y este fue el principal contratiempo, ya que a Paco, y a los compañeros que ya no tomaron parte en el partido, se unía Mengual, ya con molestias Se llegaba a la media parte con tablas. La segunda parte comenzamos con nuevos brios y en los primeros compases tomamos el control de partido. Las llegadas se multiplicaban y comenzamos a disponer de faltas cercanas al áera que nos ofrecían oportunidades. En una de ellas, Emilio conseguía sortear la barrera con un disparo magistral haciendo inútil la estirada del portero. Pero nuevamente aparecieron nuestras carencias para saber mantener un resultado. Los visitantes se fueron descaradamente arriba y, teniendo lo mejor de su equipo de medio campa en adelante, nos comenzaron a complicar la vida. En un centro al área, mientras Ivan protegía el balón para que este se marchara fuera, su delantero en el afán de robar el balón choca con Ivan y ambos caen, interpretando el árbitro obstrucción del defensa. Más que riguroso , bajo mi punto de vista, no existe penalti. El partido volvía a equilibrarse, pero ahora ya con la Planada volcada. Aún hubo motivos para la polémica: primero, unas posibles manos dentro del área visitante, y en el último suspiro, se anula un gol a la Planada por fuera de juego posicional de su delantero ( que salta para que pase el balón). El empate final justo, aunque dejamos escapar una gran oportunidad, pero mientras hay vida , hay esperanza. Ha seguir luchando espartanos y a recuperarse los lesionados!